Frida Kahlo - Una biografía

 

Hoy quiero comentaros sobre la vida de Frida Kahlo, la famosa pintora mexicana de principios del siglo XX.

Estoy segura que muchos la conoceréis y habréis leído libros y visto la famosa y espectacular película interpretada por Salma Hayek.

Me regalaron este libro hace un par de años y la verdad es que me encantó. Sobre todo por sus impactantes ilustraciones, medio infantiles y con tantos detalles surrealistas. En cada página os encontrareis una o más ilustraciones que reflejan la narración. También os encontrareis dos tipos de narraciones: la que describe la propia Kahlo como si fuera un diario a mano y la escrita a máquina, en primera persona también.

Lo bonito es ver, literalmente, sus dos vidas plasmadas en un libro. La vida real y la que se imaginaba. Este libro te permite conocer un poco más a Frida, pero si realmente queréis llegar a comprenderla, lo mejor es contemplar sus propias obras. Allí es donde realmente reside su verdadera esencia.

“Ellos creían que yo era surrealista, pero no lo era. Nunca he pintado sueños, yo pintaba mi propia realidad”.

Esta biografía relata su vida desde la infancia hasta su muerte. Te permite entender las emociones que tenía en cada uno de sus actos. El motivo por el que abandonó su hogar, el motivo por el cual se enamoró y el motivo por el cual pintaba. Y, sobre todo, entender cómo el accidente que tuvo le marcó la vida. También me gusta ver como se contradice a lo largo de su vida, la hace más humana. Hace que me conecte más a ella. Sus cambios de humor y su imaginación es toda una vida complicada que merece ser leída.

“Nada me parecía más normal que pintar lo que no podía conseguir”.

Por último, lo que más me gusta de Frida Kahlo y en lo que creo que mucha gente compartirá mi opinión, es en como trabajó su autoestima y como revolucionó su mundo para luchar por el feminismo. No deja de ser un gran símbolo del feminismo. Cuando se separó de su marido artista, Diego, empezó a vivir su propia vida y a ser reconocida por su propia obra, lejos de ser la sombra de él. Gracias a esto abrió camino a todas esas mujeres seguras de sí mismas y de su talento.

“Para mí pintar lo que me ocurría era la forma de dejar atrás mi sufrimiento para poder seguir viviendo y celebrando la vida”

Frida empezó a tener distintos amantes, se sentía más segura de sí misma y más seductora como mujer. Aunque el tormento amoroso con Diego no cesó, y para no recaer en él y centrase en sí misma, se cortó el pelo y dejó todo atributo femenino de su cuerpo. Es decir, masculinizó su aspecto, permitiendo y aceptando el vello facial. Quería recomponerse de su tristeza. Al final, por el dolor que su propio cuerpo le causaba, dejo de luchar por sus sentimientos e iba y volvía con Diego continuamente de manera inestable, pero no dejó de centrarse en su propia obra. Hecho que la convirtió en una artista única. En sus obras hablaba abiertamente de su dolor, su sexualidad, sus abortos, la lactancia y la maternidad. ¡Fue una revolucionaria en todos los sentidos!

Para acabar, como no, dejaré su frase más repetida y la más bonita en el mundo artístico:

¡Pies para qué os quiero si tengo alas para volar!