Vivir la vida con sentido - Victor Küppers

 

¿Alguna vez os habéis leído algo de Victor Küppers?

Hace ya un tiempo me compré este libro porque un día mi pareja me enseñó un video de TED donde Victor salía dando una charla. Me gustó tanto que pensé que tendría que leerme un libro suyo. Y así lo hice.

En verdad Victor Küppers explica, de una manera magnífica, ideas de otros autores. Él mismo dice que no son suyas. Pero lo explica con una elocuencia y con unos ejemplos que todos los locutores y oyentes se quedan con el mensaje que transmite.

¿Habéis oído alguna vez que la gente no recuerda exactamente lo que se les dice sino cómo se les hace sentir? Pues eso mismo dice y hace Victor Küppers. Te habla de una manera que siempre vas a recordarlo y dice que eso es lo más importante, el hecho de cómo hacer sentir bien a los demás.

No importa los estudios que tengas ni cuán importante seas si no dispones de amabilidad.

Uno de los mensajes predilectos que siempre transmite este autor en todas sus charlas o libros es el siguiente: V = (C+H) x A ¿Qué significa? Que el valor de la vida son los conocimientos más las habilidades que tenemos y lo multiplicamos por nuestra actitud.

Aunque es obvio que en la vida si se valoran los conocimientos y las habilidades, de poco sirven si tenemos una actitud mala, desagradable o pesimista.

Este libro nos demuestra con múltiples ejemplos lo importante que es la actitud en todos los aspectos de nuestra vida. Y en los más simples y rutinarios momentos. ¡Cambia tanto cuando vamos con una sonrisa por la calle, al trabajo o a casa! ¡Cuando hacemos sentir bien a los que nos rodean!

Si fuéramos siempre amables haríamos más agradable a la gente de nuestro entorno y todos seriamos más felices. Qué diferente es para un camarero tener un cliente que le pide un café de manera seca, sin mirarle a la cara y transmitiendo una energía de aburrimiento y cansancio que un cliente que te pide el café alegremente, mirándote a los ojos (y si le sonríe ya ni te digo) y que encima le pregunte cómo está o que le haga un elogio. Vamos, sería un chute de energía para empezar bien el día teniendo un cliente así de amable. Y no cuesta tanto, la verdad.

Pensemos un poquito en nuestra actitud diaria. Tanto para nosotros mismos como para la gente que nos tiene que ver siempre. ¿Qué es lo que transmitimos? ¿Ganas de vivir o ganas de morir? Piénsalo.

Aparte de esta gran reflexión me gustaría mencionar una de las cosas más importantes que aprendí leyéndome este libro. Y, es que a veces, nos hacemos mucho daño generalizando. Por ejemplo, decir que la gente no recicla, que es una cerda, que nos estamos cargando el mundo… Nos perjudica. Es un mensaje cierto, sí. Menos por lo que hace uno mismo. Es decir, yo cada día reciclo, voy a comprar con mis bolsas de tela, planto las semillas en cambio de tirarlas a la basura, intento comprar siempre comida de procedencia, compro a granel y recojo la basura y los plásticos que veo por la calle.

Entonces, ¿yo también me tengo que inculpar? ¿Generalizar a todo el mundo por lo que hacen otros? Estoy segura de que cada vez hay más conciencia y en ello tenemos que seguir trabajando. Pero que pesimista seria pensar siempre mal y generalizar. Y en cierta manera me hace sentir infeliz y con menos ganas de hacer el bien.

Por eso es tan importante no generalizar y focalizarse por lo que uno puede hacer. No puedo cambiar el mundo ni cambiar las acciones de los demás. Culpabilizar a los demás no los hará cambiar. Pero puedo hacerlo bien y ser un modelo para los demás. Así que cada uno se centre en sí mismo y piense ¿Qué puedo hacer yo? En el ejemplo anterior, yo puedo seguir reciclando y cuidando el planeta. Seré un ejemplo para los que me rodean y me ven cada día. Hecho que provocará que ellos también quieran hacerlo si los incito. E aquí mi granito de arena y mi poder. Haré el bien, me hará sentir bien, me focalizaré en mí y podré influir en los demás. ¡Vaya cambio de perspectiva!

Así que, el segundo consejo, a parte de la actitud, es nuestro modo de hablar. Hay que evitar las generalizaciones y enfocarse por lo que uno mismo puede hacer.

Bueno, aparte de estos dos consejos, Victor Küppers nos ofrece más y de muy valiosos. Pero estos dos eran los que yo quería destacar ya que desde que leí el libro es lo que intento trabajar y transmitir cada día. Y ha cambiado un aspecto psicológico de mí provocando más felicidad en mi vida. Por eso mismo os recomiendo leer este libro.

Espero que os haya gustado y que si conozeis algun otro libro parecido no dudéis en recomendármelo.

Los cuatro acuerdos - Dr. Miguel Ruiz

 

“Los cuatro acuerdos” es un libro el cual me han recomendado varias veces, distintas personas, y he leído varias veces. La última fue a través de un curso sobre cómo gestionar las emociones.

Se trata de un libro bastante delgado, de unas 153 páginas, y muy sencillo de leer, el cual te lo puedes acabar en una misma tarde. No estaría mal que de vez en cuando releyéramos estos tipos de libro que te ayudan y te dan técnicas para vivir mejor. Tenemos una vida y deberíamos aprovecharla lo mejor que podamos.

Así que te recomiendo que cuando estés enfadado/a o pienses que vas sin rumbo en tu vida, agarra el libro y échale una rápida ojeada. Te ayudará a reorganizar tus emociones.

El doctor Miguel Ruiz nos ayuda a pensar sobre nuestras creencias heredadas por nuestros padres y abuelos y nos ayuda a cuestionarnos si realmente estas creencias nos benefician o nos limitan. Si nos limitan, deberíamos substituirlas por otras que nos hagan sentir mejor y nos permitan vivir de manera más libre. Es muy fácil decirlo y cuesta un poco más de ejecutarlo.

Por suerte, nos describe cuales son los cuatro acuerdos que nos ayudará a conseguirlo. Estos son:

1. Sé impecable con tus palabras.

2. No te tomes nada personalmente.

3. No hagas suposiciones.

4. Haz siempre lo máximo que puedas.

 

Es decir:

1. Vigila tus palabras, ya que estas pueden actuar como una bendición o como un arma letal, tanto para los que te rodean como para ti mismo. Selecciona tus palabras, observa cuales te sientan mal y cuales te benefician. Mejora tu diccionario personal y analízalas antes de hablar. Recuerda el proverbio árabe “si lo que vas a decir no es más bello que el silencio: no lo digas”.

2. No siempre que te hablan el mensaje va dedicado a ti. Muchas veces tú eres la excusa por el cual los otros hablen. Las emociones ajenas son ajenas Y, recuerda, cuando critiques a alguien, critica la acción y no a la persona.

3. Si tienes dudas, pregunta. No hay mejor solución que esta. Suponer significa entrar en un mundo el cual es posible que no sea real. Si preguntas, no haces el ridículo, todo lo contrario, mejoras la comunicación y, encima, la relación social.

4. No pronostiques. Si haces siempre lo máximo que puedas, mejor te sentirás contigo mismo y más feliz serás.

Por último, haciendo referencia al tercer acuerdo, me gustaría hacer una mención a una pregunta que me hicieron mientras estudiaba un máster y que creo que os puede hacer reflexionar. “¿Qué es lo que marca la diferencia entre el ser humano y el resto de los animales?” Después de múltiples respuestas como “piensan”, “la inteligencia”, “la comunicación” etc. La maestra nos dijo la solución. Se trata, ni más ni menos, que de las “dimensiones”.

Es decir, el ser humano es capaz de vivir, pensar y actuar a través de, por ejemplo, la dimensión matemática (el mundo económico y su estructuración); a través de esta dimensión uno puede sentirse pobre o rico, puede tener poder o no, puede sentirse despreciable o importante, etc. Y todo a través de una dimensión que no es real, pero que le damos mucho poder. Existen otras dimensiones, como la del arte (el cine, los libros, el teatro, etc.). Miles de personas se pueden pasar horas y horas viviendo en su dimensión y sólo vuelven para hacer sus necesidades básicas, como el dormir o el comer. No nos olvidemos de regresar y vivir de vez en cuando una vida simple, una vida real. Tener animales de compañía puede ayudarte a vivir así.

En fin serafín, aquí os dejo esta recomendación. Yo lo tengo en mi biblioteca y de vez en cuando releo los cuatro acuerdos. Espero que os haya gustado.

Inteligencia sexual - María Esclapez

 

Hoy os voy a hablar sobre un libro de María Esclapez que habla de sexualidad. Y no nos habla de posturas o cómo ser más sensual, sino que nos habla sobre la inteligencia sexual, tal como dice el libro.

La sinopsis es tan buena que la reflejo con sus propias palaras:

¿Por qué todos los libros del mercado enfocan el coaching, la motivación y el desarrollo del potencial personal hacia la empresa o la vida pero nunca hacia la sexualidad? ¿Es que ahora nadie folla? Entre tú y yo: No le damos importancia… hasta que no nos “toca” en propias carnes.

¿Sabéis cuándo nos preocupamos por nuestra sexualidad? Cuando no nos funciona como queremos, cuando han pasado muchos meses y no nos hemos acercado a nuestra pareja, cuando fingimos orgasmos… En definitiva, cuando todas las luces de alarma se han encendido.

Yo te pregunto… ¿Por qué vamos al médico sólo cuando duele? ¿O al sexólogo cuando la pareja está rota? Si planificas tus vacaciones, tus horarios, incluso tus menús… ¿Por qué no tu vida sexual? ¿Qué quieres en el sexo? ¿Qué no quieres? ¿Dónde crees que están los límites? ¿Qué es lo normal? ¿Cómo deberían ser tus encuentros?

Empieza a trabajar tu sexualidad desde ya. Exprime todo tu talento. Desarrolla ese potencial que todos llevamos dentro y practica sexo inteligente. Solo así conseguirás una vida sexual plena y satisfactoria a todos los niveles. No se trata de tener más orgasmos, se trata de responsabilizarte de tu propio placer, encontrarte a ti mismo y “empoderar” tu sexualidad a través del conocimiento. ¿Te atreves?

¿A que es una sinopsis buena?

Toda nuestra vida, en las películas, novelas y mil libros de amor, nos han hecho creer que la sexualidad viene a través de una pasión desenfrenada y es totalmente espontánea. Y que seguirá así hasta el resto de nuestra vida sin preocuparnos más.

Tal vez, sea totalmente espontanea al principio de la relación, ya que hay mucha química y en lo único en lo que se piensa es en el sexo. Pero cuando la química desaparece, no así el amor, y empieza una convivencia, hay un cambio de hábitos que puede perjudicar la sexualidad si no se tiene conciencia de ello.

No os engañéis, todos hemos sufrido estos cambios alguna vez en la vida. Cada uno tiene sus truquillos, entre los más populares: salir a viajar y cortar con la rutina. Pero, tener sexo inteligente en la misma rutina es fabuloso. Muchos pueden pensar que es algo frío y desapasionado. Pero… en la rutina no siempre comemos con la misma pasión, ni compramos con la misma pasión, ni vamos al gimnasio con la misma pasión. Lo pensamos y planificamos todo.

Lo que nos viene a decir este libro es que no debemos dejar la sexualidad al azar de la pasión, sino que debemos pensar en ello.

Primero, conocer nuestra propia sexualidad (órganos, identidad sexual y nuestros propios placeres).

Después, saber qué buscamos al tener relaciones sexuales. Ya que tal vez cada persona busca cosas distintas. Busca el sentido, la causa que te mueve a ello.

Y, finalmente, saber cómo iniciar los reencuentros, de acuerdo con los límites establecidos propios y de la otra persona. Básicamente, todo se basa a partir de la comunicación.

Así que sí, os recomiendo este libro. Además tiene incluidos unos ejercicios personales que puedes escribirlos en el propio libro. No apto para compartir, que cada uno se compre el suyo o que escriba los ejercicios en otra libreta.

Somos lo que hablamos - Luis Rojas Marcos

 

Procedamos con otro libro: Somos lo que hablamos.

Cada vez hay más estudios sobre la importancia del lenguaje, el PNL (programación neurolingüística), la inteligencia emocional (ya hablaremos de ello y del famoso Daniel Goleman), etc. Estos estudios demuestran el poder de la palabra y cómo nos influye a nosotros y a los demás, ya sea tanto a nivel personal como profesional.

Lo interesante de este libro es que no solamente nos habla del lenguaje que empleamos a la hora de hablar, sino también a la hora de no hablar. Y con esto no me refiero a la comunicación no verbal (postura, tono de voz, expresión de la cara…) sino que me refiero a los soliloquios. Los soliloquios son esas palabras que nos decimos a nosotros mimos. Son ideas, pensamientos, que nos vienen a la cabeza de manera inconsciente o consciente.

Por ejemplo, esos soliloquios inconscientes son los que vienen de forma automática al cerebro. Tenemos que ir a trabajar y viene una vocecilla a nuestra cabeza que dice “que pereza”. O viene un vecino a hablar con nosotros y nos viene la frase interna de “ahora no me apetece”. Y los soliloquios conscientes son aquellos que aparecen cuando tenemos en un momento de tranquilidad con nosotros mismos y nos hablamos. Por ejemplo: “La próxima vez iré en bici y no en coche. Debo hacer ejercicio, además de que gastaré y contaminaré menos” o “Menudo imbécil ese. Debería haberle dicho esto y lo otro. ¿Por qué no se me ha ocurrido antes?”.

¡Yo incluso tengo monólogos con migo misma! En plan filosofando sobre la vida y mi existencia.

Bien, lo que nos viene a decir Luis Rojas es que si somos conscientes de los pensamientos que tenemos, podemos llegar a cambiarlos para mejor. Si hacemos más positivos estos pensamientos, seremos personas más felices, menos amargadas. Y, además, nuestras herramientas comunicativas mejoraran y nuestras relaciones sociales también.

Él lo explica de fábula y con muchos ejemplos, así que es un libro que recomiendo al 100%.

¿Vosotros conocéis libros del estilo para recomendar?